Richard Weibert/Getty Images
A excepción de Hawái, las ardillas habitan en todos los rincones de América del Norte, desde Alaska y el norte de Canadá hasta Florida. De las 65 especies que corretean, la ardilla gris oriental se lleva la palma por su carácter molesto, pero tiene competencia de la ardilla voladora del sur y la ardilla zorro. A estas alimañas les encanta vaciar el comedero de pájaros, masticar el revestimiento y construir nidos en el jardín. Con el fin de proteger su casa y su jardín, y evitar que los pájaros lleguen a su jardín, es posible que esté buscando una manera de mantener alejadas a las ardillas. Si prefiere los repelentes de ardillas caseros naturales, el vinagre de sidra de manzana (ACV) podría ser la solución.
El secreto es el aroma acre. Las ardillas lo odian y es probable que se mantengan alejadas de cualquier lugar donde puedan olerlo. Sin duda, este no es el único repelente de ardillas natural que puedes usar y puede que no sea necesariamente el más efectivo. Sin embargo, es fácil, seguro de usar y económico, especialmente si ya tiene algunos en su despensa. Además, puedes mezclarlo con otros ingredientes naturales para hacerlo más efectivo.
No existe evidencia científica concreta que respalde la idea del vinagre de sidra de manzana como repelente de ardillas, pero los ambientalistas y jardineros lo recomiendan, por lo que vale la pena intentarlo. Puede que tengas suerte. Si no, no causa ningún daño, pero debes aplicarlo concienzudamente, porque el ACV es tóxico para las plantas cuando se rocía directamente sobre las hojas o en el suelo que rodea las raíces.
Cómo utilizar ACV como repelente de ardillas
Yana tatevosiana/Shutterstock
El vinagre de sidra de manzana funciona como un elemento disuasivo porque afecta los órganos olfativos de las ardillas y altera su capacidad para buscar comida. Una forma recomendada de usarlo es verter un poco en una botella rociadora y rociarlo con toda su fuerza sobre superficies planas que rodean las áreas que estás tratando de proteger. Puede rociarlo en pasillos, estantes, repisas y bordes de jardines, pero mantenga el patrón de rociado enfocado para evitar que entre en contacto con el césped o las plantas. Elija un día tranquilo para aplicar ACV y evitar que el viento lo esparza. Tendrás que volver a aplicarlo cada dos a siete días y cada vez que llueva.
Puedes aumentar la eficacia del ACV combinándolo con ingredientes que también tengan olores que no les gustan a las ardillas. Cayenne funciona particularmente bien; las ardillas lo detestan porque la capsaicina, el compuesto que calienta los pimientos, les irrita la nariz. Simplemente mezcle de dos a tres cucharadas por botella rociadora de ACV. En lugar de cayena, también puedes mezclar otros elementos disuasorios naturales, como aceite de menta o ajo. La eficacia de todas estas mezclas disminuye después de unos días, por lo que es necesaria una nueva aplicación regular.
Puede resultar especialmente difícil mantener a las ardillas alejadas de los comederos para pájaros. Si el ACV no funciona, intente alimentar a los pájaros con semillas de cártamo, que les encantan pero que son demasiado amargas para las ardillas. También puedes proteger un comedero para pájaros a prueba de ardillas con una maceta vieja.