Cuando la industria ganadera se embarcó en la carrera por el rendimiento hace más de 40 años, sucedieron dos cosas. Los pesos de destete aumentaron, que era el objetivo principal. Se suponía (Asumir:Dar por sentado) que como estábamos vendiendo libras, más era mejor. Nuevamente se supuso que el aumento de la producción por vaca era bueno. Nos hicieron creer que los terneros de 400 libras perdían dinero y que si criábamos terneros más grandes, obtendríamos ganancias. Esto era solo una presunción