El ganado puede dañar los arroyos y la vegetación circundante (áreas ribereñas) al sobrepastorear la vegetación ribereña, romper los bancos, disminuir la calidad del agua, lo que puede reducir las poblaciones de peces y la cantidad de vida silvestre. Tradicionalmente, las soluciones sugeridas para este problema han ido desde el costo prohibitivo (construir cercas a lo largo de los cursos de agua) hasta el extremo (eliminar completamente el ganado de los pastizales). El uso de los principios del